14 de febrero de 2012

In memoriam



madrugadaA. S. desgranaba el cordel con nudos entre las manos. En la esquina de Bailén con Frutos, la vida se desparramaba entre humos, carros de la compra, mujeres presurosas y ejecutivos con maletín. Yo era uno de ellos, lo confieso. Nadie paró jamás a preguntarle. La prisa. Jamás el ser humano inventó mejor excusa. Yo degusté mi cobardía la mañana del tres de enero. Nevaba. Levanté la vista de la resbaladiza alfombra blanca, bajé la bufanda que me tapaba los ojos y descubrí la esquina vacía. Él no faltó a su cita diaria, aunque la gente desfilara a su lado sin prestar atención a su parca raída o a los guantes cortados a la altura de la segunda falange. El rosario subía y bajaba. Nunca supe si rezaba o contaba distraído a los viandantes para matar el tiempo.No volví a verle. El digital aquella mañana, casi al final de la página, reseñaba la muerte durante la madrugada de tres mendigos en la capital. La policía facilitó sus iniciales. La ola de frío. La boca me supo al instante a hierro, sangre y ricino.
Por eso a mediodía pegué en la esquina de Bailén con Frutos un cartel que decía: Apolonio Santero, descansa en paz.
El héroe reclama la justicia de un nombre en nuestra memoria.

23 de enero de 2012

El Profeta


evaporación¡No me gusta que el invierno sea verano, no, no me gusta!
Los que estaban en la terraza tomando el vermut miraron al joven, que pasaba en aquel preciso momento a su lado.
Ocurren catástrofes, muertes, cosas extrañas. ¿Es que no se dan cuenta? Es una señal del mas allá. ¡Piensen!
Durante breves instantes volvieron la mirada. En la primera mesa una muchacha con vaqueros y camiseta de vivos colores tomó la mano de su novio y le devolvió una sonrisa cómplice.
No me gusta que el invierno sea verano. ¡ Y a ustedes no debiera gustarles tampoco!.
Las dos parejas que tomaban refrescos en la segunda mesa, la mas cercana al joven, llamaron a los hijos, que alborotaban veinte metros mas abajo con la moto eléctrica del mayor de ellos.
Ocurren desgracias, cosas inimaginables, lo sé. Lo llevo diciendo desde septiembre. Algo terrible se cierne sobre todos, continuó con voz lastimera, Luego se alejó.
Cada cual recuperó las conversaciones interrumpidas por aquel loco, que parecía haber escapado del siquiátrico. Yo observaba la escena desde la terraza del tercer piso. Estaba a punto de esbozar la misma sonrisa que la pareja adolescente, cuando sucedió. La mujer solitaria con traje chanel rojo, que jugueteaba con la aceituna de la copa se evaporó. Se disolvió en el aire en tornado multicolor ascendiendo como un rayo hacia arriba.
Desde hace dos días permanezco encerrado en casa, bajé las persianas. Cerré las puertas. La calle está silenciosa cual enorme tumba. No se oye ruido alguno. Quizás se acabó el mundo.  Pero no tengo fuerzas para asomarme a averiguarlo.

3 de enero de 2012

Como la vida misma


 
Museo de la Alcazaba. Málaga. Cuatro soldados expuestos en sus vitrinas, una vez cerrado el recinto parecen cobrar vida. Son las once treinta.
Soldado 1º.- En el arte de la guerra hablaran vuestras mercedes de sus tiempos. En el mío por mucho que pareciera un imperio, robaba el pobre por hambre, robaba el lazarillo al ciego, el ama sisaba a la señora y el magistral el platillo de ofrendas. Y en tal modo tan dura la vida era, que me enrolé de soldado en los Tercios, aun no gustando la guerra. Que al menos percibiera algo, quien por la patria luchaba. Mas el Rey, he de deciros tampoco andaba sobrado de reales. Teníamos racionados viandas, soldadas y estipendios. La paga se resumía en: toma palo, y tente tieso. En tanto cofres y más cofres salían para el norte sin mencionar su regreso.
Soldado 2º.-Apruebo vuestras palabras, pues algún monarca mas tarde, no mejoraron los vientos. Los verdaderos señores eran quienes guardaban ducados, reales, cuartos y maravedíes, enviando a nuestras mercedes a luchar contra los elementos. Nuestro buen Señor Felipe varias veces nos hundió, para luego levantarnos, aunque al final en el pozo nos ahogamos por tratar de mantener aquel imperio en el que el sol jamás se ponía. Aunque confieso a vuestras mercedes que no es que no se pusiera… era que nunca salía.
Soldado 3º.-Que me vais a mi a contar, que en estos momentos en que me veo aquí vestido con mi uniforme impoluto, recuerdo que solo un día hubo que me viera de esta guisa. Cuando salí del cuartel, a poco del mil ochocientos, a luchar contra el francés. Que sabrán vuestras mercedes que se planto en unos días desde el Midi a Madrid, cual si nuestra patria fuera un paseo de mantones por parquecillo trasero. Claro que el gabacho al poco,  volviose por donde vino. Pues el pueblo y los oficiales, aun sin contar con pertrechos, con Agustinas  y Castas,  generales y mancebos, armados de palos y baldes, les atizamos p’al pelo.
Soldado 4º.-No puedo contradeciros compañeros de miseria, que tampoco al siguiente siglo mejoró nuestra existencia. Un señor coronado dejó corona al siguiente, que a otro la traspasó y así… sucesivamente. Y aquí nos vemos vestidos con nuestras galas rehechas, restauradas y dispuestas junto a nuestros estandartes, armas, baúles e impedimenta. Al menos en nuestras urnas, coincidirán sus señorías conmigo, estamos calentitos al abrigo del relente. Y escapamos de la guerra, que no es poco en estos tiempos que corren. Y si no, oigan lo que susurran quienes nos contemplan del otro lado. Hablan de una tal crisis, que me apuesto en un envite de dados, debe ser algún tipo desconocido de guerra en la que andan enredados. Pues se les oye decir que ojala se termine, como ustedes y yo en las heladas noches de ronda, rezábamos por que desistiera el enemigo y con la muerte se fuera a otros lares.
Suenan las doce, las luces del museo comienzan a apagarse. Los soldados se miran por un instante y con una leve inclinación de respeto se dicen las buenas noches.


10 de diciembre de 2011

Cartas por Navidad


2011-3
Hoy Toquejos de Huerva luce aspecto de estampa navideña. Al atardecer, los tejados adquieren tinte dorado por los postreros rayos del astro que se retira. Martín sentado frente a la chimenea, repasa en voz alta la carta que por estas fechas suele enviarle a su querida amiga Martha, genial artista de su quinta, que hace años conoció por Internet…
"Mi querida Martha: quiero que te lleguen mis letras a tiempo deseándote ¡Feliz Navidad! Para ti, tu familia y ¡ah! para tu perrita, que Pistones, que anda por acá acurrucao, me recuerda con un gruñido. (Hay que ver que pulgas se gastan estos canes).
Estoy asfixiado, Martha. Te confieso que entre la Nicolasa, la asociación de jubilaos del campo y el burro del pueblo, el Pepito, el alcalde,  ya me entiendes, van a acabar con mi humilde existencia."
-¿Tu crees que esto queda culto y refinao, Pistones? No me gustaría incomodar a esta dama, tan señora y educada. Bien, si mueves el rabo es que vamos bien…sigamos...
"Como hombre sencillo de pueblo que soy, estos navegos navideños se me hacen un poco cuesta arriba. To’a mi vida solo en el campo, con Pistones claro, y cuando hubo dinero con el tractor, arando, me han hecho un hombre solitario. Pues ¡ala! Llegan las fiestas y según la Nicolasa, hay que hacer relaciones sociales y estar en t'os los saraos*. ¡Bendito sea Dios! ¡Que sabrá ella de relaciones sociales!, si no quiere oír hablar del skypi, ni poner una foto en el feisbú. P’a ella es estar todito el día empingorotaos*,  con el traje del domingo, lucirse por el paseo, ir a la misa del gallo, y llenar la casa de amigas, dicen que p’a jugar a cartas. Quiá, que yo las veo, dale que te pego a la bandeja de turrones, polvorones y mantecaos. Café con leche que va, infusión de hierbas que viene¡’Que se marchan con un kilo de más cada una!¡ Y dicen que ya se lo quitarán en la cuesta de enero! Esas no necesitan una cuesta, sino que les pasen la garlopa y¡ni aun con esas!
Pues no veas, Martha querida ¡como ha puesto el salón!. Ahora mismito tiene esturreaos todos los cachivaches que le va a colgar al árbol, y las figuritas del Belén. Menos mal que al final dio su brazo a torcer, que antes me mandaba a cortar un arbolico al monte. Pero no te asustes: la convencí que era mas ecológico uno de esos de plástico verde que venden en los centros comerciales, que así no se atenta contra la naturaleza y dura p’a muchos años. ¡Anda que no le cuelga bolicas, luces y hasta un angelote en la punta!.
Lo peor de t’o es que el día de nochevieja me lleva a donde el alcalde, que también está tan festero que organiza un ágape p’a los vecinos. Ahora s’a moderao, con esto de la crisis y si me perdonas la inmodestia por la autocita, por mi particular lucha contra el despilfarro. Que le dije que iba a estar fiscalizando los gastos. ¡Que se ha creído! El, invitando con dineros de la buchaca* de todos y luego nos sube la contribución o las tasas por la leña.
¡Pues nada!, lo que te cuento, que me toca ponerme el traje y la corbata y darle la mano al muy borrico, que dice la Nicolasa que es un día de paz, y que hasta en las guerras esa noche se para y no se dispara, ¡vamos que se declaran en huelga! Y si, mira, eso si que me gusta, que es muy social y pacifista y p'a eso ¡yo el primero!. ¡Pero mas les valdría pensar que to’as las noches son Navidad , recórcholis!.
Bueno, pues, querida amiga, espero que mi cartica te llegue y ya hablaremos por el skypi , ese, que parece que no estás en la otra punta del mundo, sino casi en la habitación de al la’o. Yo estoy pensando, ¿sabes? que igual les doy un cursico a los del hogar del jubilao que quieran y se apunten a las tecnologías estas, p’a ver si se espabilan y hacen amistades como yo. ¡Que si no fuera por estas cosas, con mis tantos años a cuestas, estaría como un fósil en el museo! Y ya me ves ¡hecho un chaval!
Lo dicho maja, recibe un fuerte abrazo de tu amigo,
Martín."
-Bueno, Pistones bonico, ahora lo metemos en el sobre ¡y al correo! Ya le ponemos dos sellos, en cuenta de uno, p’a que llegue mas deprisa. Aunque yo creo que sería mas efectivo darle un puntapié en el trasero al alcalde pá que lo llevara corriendo.¡O mejor dicho, nadando! ¡Que hasta la Argentina, le queda un buen trecho y mucha agua!
Martín se pone la chaqueta y seguido por Pistones, que se despereza del sueño, toman rumbo al centro del pueblo, camino del buzón. El sol se ha puesto hace horas y una luna llena plateada baña el campo de un resplandor misterioso.

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saraos: fiestas, reuniones nocturnas con cena y baile
empingorotados: no existe en la RAE. Martín quiere decir vestidos de etiqueta.
buchaca: bolsillo.

6 de diciembre de 2011

Diciembre es Navidad

Feliz diciembre a todos y feliz navidad…es verdad que la fiesta será en un par de semanas, pero muchos nos hemos puesto manos a la obra. Aprovecho estos días de puente para colocar el árbol y el Belén. Este año toca árbol de rosa y plata-blanco. En 2009 era solo blanco y plata, con hojas recogidas del suelo y pintadas de plata con spray. Y el belén era peruano. En 2010 el árbol se tiñó mágicamente de rojo-sangre, y seguíamos con el belén peruano (que cumplía diez años). Sin embargo estaba escrito en alguno de mis cuentos que la aparición del rojo-sangre era una premonición…Dos figuritas de barro sucumbieron al desmontaje finalizadas las fiestas. Bueno, me consolé, ya lo solucionaremos en 2011.
Ayer cuando desenvolvía con cuidado las figuras descubrí que la Virgen y el Niño eran los elementos que faltaban. ¿Y como voy a montar el belén sin lo mas importante?
Por suerte el mercadillo navideño de la Asociación contra el Cáncer solucionó la desaparición de mis dos figuritas. Ahora tengo un Belén de “gorditos” muy salados: María,  José, un diminuto niño y tres reyes. Ah! y otros tres reyes peruanos supervivientes llegando con sus camellos, en otro lugar, conducidos por José (el peruano).
¿Será verdad que con mas reyes habrá mas regalos? Yo he pedido paz, cariño, ternura y paciencia, empatía, solidaridad, pasión…¡y espero que me lo traigan todo!

¡FELIZ NAVIDAD!

PD: por cierto para todos he dejado el belén y el árbol para que os los llevéis de regalo, si os gusta esa costumbre.